“No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”
NO VIDENTES EXIGEN COMPRENSIÓN PARA UNA SANA CONVIVENCIA
Hoy en día la población se está dando cuenta
que las personas no videntes, son personas como cualquier otra. Es un trabajo
de día a día para las personas no videntes motivar a la sociedad para que esto vaya
cambiando, el mito que el ciego o la persona con discapacidad es un estorbo
para las familias y un gasto para los Estados debe cambiar, es importante que no
sean encerradas como años atrás, ocultadas o invisibilizadas ante la sociedad
por distintos motivos.
Se trata de cambiar la mirada o el
pensamiento de la sociedad, a través de las normativas vigentes donde las
personas no videntes o discapacitadas sean incluidas en todo el proceso de la
exigibilidad y respeto de sus derechos, motivando la inclusión en lo político,
educación, salud y sobre todo laboral.
Las personas exigen el cumplimiento de sus
derechos, la sociedad y autoridades deberían respetar los mismos no por
lástima, sino que las capacidades de las personas con discapacidad son diversas
y justamente el Estado debe de generar condiciones para su desarrollo integral,
individual y colectiva.
En la actualidad existen registradas en el
Instituto Boliviano de la Ceguera (IBC) Manuela Gandarillas, cerca de 800 personas
no videntes, entre ellas; 411 varones y 299 mujeres, de las cuales de 0 a 5
años se encuentran 14, de 6 a 17 años 114, de 18 a 59 años 415 y de 60 años
adelante 167 personas. También se identifican que 354 afiliados son del área
urbana, mientras que 356 son del área rural. Están conscientes que el número
registrado, no refleja la realidad de las personas no videntes de Cochabamba,
ya que a esta cifra se debe de incrementar uno otro cincuenta por ciento de
personas del área rural dispersa que no tiene posibilidades de asistir al IBC.
El Instituto boliviano de la Ceguera, es una
institución pública creada por la Ley el 22 de enero del 1957, sus finalidades
es la de planificar la acción del Estado en la temática de la ceguera, sus
objetivos más importantes en la actualidad son; la rehabilitación y
habilitación de personas ciegas, para que puedan lograr una forma individual de
vida.
En la semana del ciego llevado a cabo días
atrás, se desarrollaron diversas actividades en todo el país, la semana del
ciego que esta institucionalizado (del 28 de junio al 4 de julio), de acuerdo
al Decreto Supremo N°4610 de marzo del 1957, entre las más importantes fue la
socialización de las normativas vigentes de protección, acceso, normalización e
inclusión de las personas no videntes. La marcha llevada a cabo por los
miembros del IBC Cochabamba, fue también con el propósito que la sociedad
reconozca y apoye la exigibilidad de sus derechos.
El presidente de la Sociedad por los Derechos
del Ciego, Javier Alarcón, durante la marcha protagonizada enfatizó “La
población entera queremos que nos apoyen, y que sientan como lo sentimos
nosotros que las personas ciegas necesitamos de ustedes para vivir en armonía,
sólo queremos que nos entiendan y comprendan que nosotros tenemos derechos
justamente por las capacidades especiales que tenemos, no exigimos otra cosa
que su comprensión”.
NORMATIVA DE INSERCIÓN LABORAL Y BONO
Según la Ley N° 977 del 26 de septiembre del
2017, de inserción laboral y de ayuda económica para las personas con
discapacidad tiene por objeto: establecer la inserción laboral en los sectores
público y privado, de personas con discapacidad, así como de la madre o el
padre, cónyuge, tutora o tutor que se encuentre a cargo de una o más personas
con discapacidad menores de dieciocho (18) años o con discapacidad grave y muy
grave.
Así mismo, establece crear un bono mensual
para las personas con discapacidad grave y muy grave, la misma entró en
vigencia en varios municipios el segundo trimestre del presente año. La
inserción laboral indica que las instituciones que comprenden los Órganos del
Estado Plurinacional, instituciones que ejercen funciones de control, de
defensa de la sociedad y del estado, gobiernos autónomos departamentales,
regionales, municipales e indígena, universidades, empresas públicas,
financieras, etcétera, tiene la obligación de insertar laboralmente a personas
con discapacidad, en un porcentaje no menor al cuatro por ciento (4%) de su
personal.
Juan Veizaga, Director del Instituto Boliviano
del Ceguera Cochabamba, a propósito del cumplimiento de la Ley 977 indico “Pedimos
la inclusión plena de las personas ciegas en todos los ámbitos de la sociedad,
llamase trabajo, estudio, vivienda. Salud, etc. Estamos saliendo a las calles
para exigir el cumplimiento de las leyes y normativas, ya que todas están
hechas, pero lo que falta es el compromiso y seriedad de las autoridades para
su cumplimiento, hemos pedido al Ministerio de Trabajo el porcentaje de
inserción de personas no videntes a fuentes de trabajo, especialmente a
instituciones del Estado”.
El Ministerio de Trabajo, es la única
institución autorizada para ejercer la autorización de intermediación laboral.
Cualquier persona natural o jurídica que realice intermediación laboral de
persona con discapacidad, o la madre o el padre, cónyuge o la tutora que se
encuentre a cargo de una o más personas con discapacidad, será denunciada ante
el Ministerio Público por presunta comisión de delitos de trata y tráfico de
personas, también indica la Ley 977.
MIRADAS Y
ENFOQUE DE LA DISCAPACIDAD VISUAL
Por los
siglos diecinueve (XIX) y veinte (XX), tuvo su progreso la ciencia y la
medicina, alcanzando a crear una nueva concepción de la discapacidad en base a
la medicina o biológica, donde las deficiencias en las funciones corporales y
su estructura se asociaban con diferentes condiciones médicas. El modelo médico
considera que la discapacidad es un problema del individuo y se enfoca,
principalmente en la cura y el suministro de atención médica por parte de
profesionales.
Más adelante en las
décadas del 1960 y 1970, se cuestiona la concepción individual y médica,
desarrollándose un enfoque que presta atención a las barreras sociales y la
discriminación a las que se enfrentan las personas con discapacidad,
redefiniendo el concepto de discapacidad como un problema social en vez de un
problema individual, y las soluciones se enfocan en remover las barreras y
lograr a el cambio social.
Con este motivo la
Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad, ha
incluido la siguiente definición: “Las personas con discapacidad incluyen a
aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales
a largo plazo que, al interactuar con diversas barreas, puedan impedir su
participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con
los demás”.
Esta definición explica que el problema de la
discapacidad no está en la persona, sino en su entorno. En el marco de la nueva
concepción que tiene el Estado Plurinacional de Bolivia, bajo el horizonte
civilizatorio y cultural del vivir bien, la inclusión de las personas con
discapacidad visual implica vivir en complementariedad, en armonía y
equilibrio, buscando construir una sociedad más equitativa y solidaria, de tal
forma que se elimine las desigualdades existentes; desigualdades que por años
se han visto expuestas las poblaciones más vulnerables como los no videntes.






