¡Váyanse! Esas
cosas no se permiten aquí. Son las palabras que escucharon Denis y Lili, esa
tarde del 31 de marzo del 2016 al interior de la Universidad Autónomo Gabriel
René Moreno (UAGRM), dos mujeres fueron expulsadas de la universidad, tres
guardias de seguridad junto a otro funcionario de la administración de esa
institución, entre empujones y gritos pidieron los nombres de (Denis y Lili) y
procedieron a escoltarles hasta la puerta de la UMGRM y así echarlas.
Denis y Lili,
fueron expulsadas con la excusa de hacer actos indecorosos dentro de la
universidad, el único acto que estaban haciendo era “agarrarse de la mano”,
como muestra de afecto en público. Las dos jóvenes al principio indicaron que
no se retirarían porque no hay ninguna norma legal o reglamento que impide
agarrarse de la mano entre dos mujeres. A pesar de ello, el funcionario de
administración de la ésa universidad mostró un documento, indicando que era el
reglamento interno de la UAGRM, y ahí indicaba que: “Se prohíbe actos
indecorosos es esta casa superior de estudios”.
El funcionario de
administración empezó a exaltarse y pedirles que le acompañe a su oficina, para
registrar sus datos personales, ellas respondieron que no tenían por qué
hacerlo, al oír la respuesta de las dos jóvenes, el funcionario llamó a por su
intercomunicador pidiendo refuerzos y que, soliciten cámaras y la presencia de
medios de comunicación para informar que dos mujeres estaba haciendo actos
indecorosos al interior de la universidad.
“Eran como ocho
hombres alrededor nuestro, que nos hablaban de manera violenta y ofensiva,
entre gritos y empujones nos escoltaron tres guardias de seguridad hasta una de
las puertas de la universidad y nos echaron” recuerda Denis Vargas. Segura de
sus palabras y sobre todo con amplio conocimiento de su rebeldía e identidad,
convencida que esa escena sucedida en pasados años marcó una etapa de su vida,
pero ése momento de decepción y frustración pasó, sonríe y nos explica los
lineamientos de la organización.
“Recuerdo la frustración que sentí en ese momento por la forma en la que
fuimos botadas de la universidad, como si estuviéramos cometiendo un delito –
sólo por ser dos mujeres- vulnerando nuestros derechos, a la libertad,
demostrando una vez más que la discriminación y la lesbofobia aún están
presentes en nuestro día a día”.
Sostiene Lili.
“Al salir de la universidad lloré mucho en la puerta, me destrocé por
dentro, no podía creer lo que había pasado” recuerda Denis.
RED LB COCHABAMBA
Denis, forma
parte de la Red de Mujeres Lésbicas y Bisexuales de Cochabamba, una
organización que nació desde esa pequeña motivación de cambiar la realidad del
mundo es la que muchas mujeres lesbianas y bisexuales viven. Desde mucho tiempo
atrás, existía la necesidad de una organización que reúna a mujeres que son víctimas
del odio e intolerancia por parte de la sociedad.
Las relaciones
amorosas entre mujeres han sido interpretadas de diferente manera en el
transcurso de la historia, y dependiendo de la cultura han sido satanizadas por
ser altamente cuestionadoras y subversivas. Sin embargo, también existen
lugares donde estas relaciones eran y son aceptadas.
Ser mujer
lesbiana o bisexual en una cultura machista – misógina – racista – homofóbica –
heterocéntrica, es un acto de resistencia, una resistencia que debe ser acogida
a través del mundo por todas las fuerzas progresistas, ya que la construcción
de los derechos de cuarta generación soslaya justamente la protección de
poblaciones específica de mayor vulnerabilidad, entre ellas las homosexuales
(hombres o mujeres).
No existe un solo
tipo de lesbianismo, no hay solo un tipo de comportamiento lésbico, y no hay un
solo tipo de relación lésbica, como seres humanos todos tenemos nuestras
particularidades, pero merecemos los mismos derechos.
Las mujeres
lesbianas, bisexuales y todos y todas, tenemos derecho a una forma de vida
donde podamos expresar libremente quiénes somos y qué queremos, no sólo a
través de nuestra identidad sexual, sino por sólo hecho de ser humano.
Las mujeres en
general han sido invisibilizadas, disgregadas, discriminadas, castigadas y aún
más por amar a otra mujer, es el caso en la historia de la famosa Chavela
Vargas en México. Fue distinguida con el Premio a la Excelencia Musical dela Academia
de las Ciencias y Artes de la grabación en el 2007. Desde muy joven desafío las
convenciones sociales en su forma de comportarse y de vestir. Fumaba tabaco,
bebía mucho, llevaba pistola y era reconocida por su característico poncho rojo
que llevaba siempre. A los 81 años, en una entrevista para la televisión
colombiana en el año 2000, por primera vez expresó abiertamente que era
lesbiana.
LAS DIVERSIDADES SEXUALES
Personas con
diversa orientación sexual, vienen a simbolizar una anomalía peligrosa que
contradice cada uno de los principios y roles “convencidos” socialmente. Padres
y familiares son particularmente los más afectados tras la noticia sobre una
hija lesbiana, sumándose a ello prejuicios recurrentes; “Todas las lesbianas
quieren ser hombres”, Las lesbianas odian a los hombres”, “si es lesbiana, es
porque no ha probado con hombres”, “todas las lesbianas son feministas
enfadadas”.
Al igual que conflictos
entre el entorno, también una lesbiana o bisexual analiza introspectivamente la
forma en que “se comprende a sí misma”. Generalmente esto requiere de un largo
proceso con gratas y amargas experiencias que lidian diariamente con un sistema
asimilado desde la niñez.
El conocimiento
siempre significa un gran primer paso hacia la comprensión y aceptación
personal, ello incluye una literatura integral sobre psicología y sexualidad.
También viene a ser de utilidad un conocimiento elemental sobre derechos y
artículos que amparan a la población Lésbico, gay, Bisexual y Travesti (LGBT).
Las leyes no
prohíben el amor entre dos mujeres o dos hombres. Sin embargo, aún se restringe
el goce y ejercicio de varios derechos a los que sí accede el resto de la
población, especialmente el heterosexual. Actualmente nuestro país cuenta con
normativas legales que nos protegen y permiten denunciar estos hechos, tal como
establece la Ley 045 Contra el Racismo y toda forma de Discriminación.
Tarde o temprano,
incidentes de discriminación o conductas ofensivas necesitarán confrontarse,
las respuestas deben ser de manera adecuada y respuestas firmes fundamentada
ante el agresor. Puede que la biología determine quién es un “varón” o una
“mujer” en tema de genitalidad. Sin embargo, la capacidad por la atracción
física o sexual hacia una persona, independientemente del género, depende en
mayor parte de la forma en que una o uno se “autodefina” y desee vivir su
sexualidad.
TODA UNA LUCHA EL RECONOCIMIENTO DE SU IDENTIDAD
Las diferentes
organizaciones que agrupan a las diversidades sexuales en el país, en su
mayoría son de hombres (homosexuales), los grupos feministas son de mujeres
heterosexuales. En esta lógica surge la necesidad de crear una organización de
mujeres lesbianas y bisexuales se organicen para la defensa de sus derechos y
demandas exclusivas. En ciertas demandas se sectorizan para el ejercicio propio
de sus derechos, porque no es lo mismo hablar del placer de los hombres
(homosexuales) a de las mujeres (lesbianas).
Al principio la
organización (RED LB Cochabamba), era empoderar las demandas del sector y sobre
todo visibilizar sus derechos, a medida que fue pasando los años la misión de
la institución fue enfocar el trabajo de la identidad de las activistas
lésbicas. El trabajo es mirar hacia dentro de cada una de ellas, su identidad,
su cuerpo y sobre todo el desarrollo integral en el entorno social.
Querer hablar de
las diversidades sexuales en el colegio era muy difícil, indica Denis Vargas,
“en algún momento en las unidades educativas ahora nos dan espacios para hablar
del tema, pero vemos que la sociedad y otras organizaciones están ingresando
con el discurso en contra del matrimonio gay, hay momentos que se abren para
abordar el respeto a la identidad sexual, pero otros que se cierran al tema”.
Los medios de
comunicación siguen enfocando las noticias sólo al desfile del orgullo gay, los
mensajes e imágenes están dirigidos a mostrar más a los transexuales. Los
medios de comunicación aún tienen mensajes discriminadores y no refuerzan sus
mensajes inclusivos, aún falta conocer más las diversidades que existen.
“Era muy fregado
cuando me visibilizaba , mi familia no quería saber nada de mí, no me
acompañaba a las actividades que tenía, especialmente a la marcha del orgullo
gay, me veían en la televisión en alguna entrevista no me hablaban en mi casa,
me ponía muy triste y hubo un momento de quiebre, siento que la familia a veces
cuando se entera que uno de ellos es homosexual o lesbiana y no la reconocen,
tiene que llegar un momento de crisis para que puedan aceptar, ése fue mi
momento de crisis y tuve que irme a Santa Cruz, vivir sola y luego mi pareja me
apoyo bastante. Luego mi familia entendió que era valiosa y que tenían que
aceptarme porque quería ser feliz y así las cosas cambiaron” recuerda Denis.
Después de años,
cuenta Denis, que su papá fue a la marcha de las diversidades sexuales y de
género la pasada gestión, fue a tomarla fotos a Denis y Lili, su mamá estaba
aplaudiendo, su hermana marchando con ella, luego su mamá ingresó a la marcha
“ver que mi familia se involucre en la lucha es realmente increíble, es un gran
logro y amo a mi familia por todo lo que ha logrado y comprendido todo este
tiempo” termina Denis.
ANTES Y DESPÚES DEL CLOSET
“Yo según la
cultura y educación en la que he crecido entendí que el amor siempre te libera,
que el amor verdadero jamás te aprisiona, que el amor verdadero siempre es
bonito” Sofía.
“Fue algo que
surgió después de mucho tiempo rechazándome a mí misma, estaba con la
predisposición de que nadie lo entendería porque ni yo misma lo hacía, sentía
que me apreciaban por algo que no era” Mari.
“En el momento
que me descubrí a mí misma como lesbiana, lo que me impulsó a salir del closet,
fue esas ganas de vivir en libertad” Pao.
“Vengo de una familia conservadora y como muchas, mis papás me enviaron a
un psicólogo a hacer terapia con la esperanza de que se me pase o supere la
etapa” Carolina.
“Fue para mi
horrible, mi mamá me golpeo, me prohibió ver a mis hermanos, mi papá me dijo
que me vaya de la ciudad si era posible a hacer mis cochinadas, así que
obviamente no retornaría a mi casa” Peke.
“Doloroso pues no
fue planificado, me sorprendí de sobremanera especialmente a mi madre, es así
que tuve que dejar mi casa, dejar de hablar con ella durante 10 años” Wendy.
“Lo más difícil
que tomar la decisión de hacerlo, luego de eso el proceso solamente fluyó, en
un principio me topé con el rechazo y quizá la decepción de mi familia, pero
decidí no dejarme debilitar por eso, confíe en que las cosas mejorarían, y con
paciencia y tiempo lo hicieron” Mari.


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