15 DE JUNIO, DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL
ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ
Autora: Sheyla Edelin Terrazas Chávez
ABOGADA Defensora
de los Derechos Humanos
Las/os Adultos Mayores, llegan a
una edad donde presentan ciertas limitantes respecto a su capacidades físicas y
cognitivas, pero en ningún momento pierden sus derechos o deben dejar de
ejercerlos, al contrario, debemos procurarles una vida digna, llena no solo de
condiciones de sobrevivencia optimas para su salud, sino de afecto y compañía. La
situación de vulnerabilidad de esta población es latente, lo demuestran las 3.509
denuncias por maltrato registradas en las Defensorías del Adulto Mayor en
Cochabamba durante la gestión 2017, todos hemos conocido un caso de maltrato
cercano, un familiar, un vecino, un conocido; lo que es lamentable, porque
hablamos de seres humanos en indefensión.
La Asamblea General de las Naciones
Unidas en
su resolución
66/127,
designa el 15 de junio como: “Día
Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”,
para expresar a nivel internacional la lucha contra todos los actos de maltrato
a los adultos mayores, y no debe ser solamente esta fecha en la que como seres
humanos, repudiemos los actos que dañan y denigran a personas en situación de
vulnerabilidad, también debemos dar ejemplos de inclusión, de participación en
escenarios de prevención contra el maltrato y toda forma de discriminación.
La Constitución Política del Estado
en su Artículo 67 parágrafo I establece: “Además
de los derechos reconocidos en esta Constitución, todas las personas adultas
mayores tienen derecho a una vejez digna, con calidad y calidez humana”. Por
ello, en Bolivia, el 1º de mayo de 2013, fue promulgada la “Ley General de las Personas Adultas Mayores” (Ley No. 369),
establece que una persona es considerada adulta mayor a partir de los 60 años,
esta norma es proteccionista de derechos y garantías para las personas adultas
mayores, destaca el DERECHO A UNA VEJEZ DIGNA, y el TRATO PREFERENTE EN EL
ACCESO A SERVICIOS.
Un vejez digna implica que una
persona adulta mayor tenga pleno goce y ejercicio de sus derechos,
especialmente en su salud, en el acceso a una vivienda, una alimentación
adecuada, la práctica de actividades recreativas, condiciones de infraestructura,
la inclusión en escenarios de toma de decisiones, de participación con respeto
y tolerancia, sin discriminación y sin maltrato de ningún tipo. Algunas de
estas prerrogativas son atendidas, por ejemplo, a través de la Renta Universal
de Vejez, la otorgación de subsidio alimentario y el acceso a viviendas de
interés social, este último que desde mi punto de vista no esta siendo
gestionado de forma adecuada, porque no hay la atención, ni la información, ni
la gestión por parte de los Gobiernos Autónomos Municipales, ni del Gobierno
Central, tampoco existen espacios de participación.
El trato preferencial es la
prioridad y consideración que debe darse a personas en situación de
vulnerabilidad, en razón de su situación desfavorable frente a otras personas
que no lo necesitan, es decir, damos trato preferencial a las personas adultas
mayores cuando les cedemos el asiento en el autobús, cuando se les hace
descuentos en el pago de impuestos y en el transporte público, cuando se les da
atención prioritaria en centros de salud, en instituciones bancarias,
instituciones públicas y cuando son tomados en cuenta para la toma de
decisiones, como un aporte significativo para la sociedad.
En cuanto a los servicios públicos
y privados, son el segundo vulnerador de derechos a esta población porque no
otorgan un buen trato, con calidad y calidez humana, o finalmente no les
brindan los servicios básicos de subsistencia; resulta primordial brindar
afecto y paciencia, con empatía y amabilidad, recuerdo que alguna vez me tocó exigir trato preferencial por
un adulto mayor en una institución pública, en la que había una larga fila, y que
por su vulnerabilidad no se atrevió a reclamar, quede sorprendida porque el
servidor público solo se excusó diciendo que no se había dado cuenta y la gente
se quejaba porque ese adulto mayor fue atendido con trato preferencial;
seguramente muchas otras personas han actuado en defensa de un adulto mayor
frente al servicio público, nos falta desarrollar empatía, especialmente en las
personas jóvenes, no basta con ser profesionales o tener títulos colgados en la
pared, también hay que ser humanos.
Finalmente, la sociedad es el
tercer vulnerador de derechos; en la calle, muchas personas suelen
invisibilizar o ignorar a un adulto mayor, hay muchos adultos mayores en
situación de indigencia, ellos con seguridad no cuentan con un documento de
identidad, y por ende no pueden ser beneficiados ni con la renta de vejez, ni
con el subsidio alimentario, tampoco pueden ir a tramitar su identidad, porque
no hay acompañamiento de las autoridades competentes.
En Cochabamba, existen 10 centros
de adultos mayores o asilos, uno de administración directa, que es el centro
“CARAMARCA” y dos de administración delegada, que son los asilos SAN JOSE con
becas alimenticias y el asilo BUEN PASTOR, en tanto en Cercado existen 7
asilos privados, siendo el Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES) la
autoridad responsable de velar por la infraestructura, alimentación y personal
especializado, esta institución pública es
un órgano operativo y desconcentrado de la gobernación, depende directamente
del gobernador y tiene dependencia funcional de la Secretaría de Desarrollo
Humano e Integral.
Cualesquiera sean los escenarios
donde una persona adulta mayor sufra maltrato de cualquier tipo, debemos
reflexionar al respecto, especialmente si somos uno de los vulneradores,
pensemos que un día nos tocará ser maltratados, ignorados, olvidados y quizá
abandonados. Seremos juzgados y recordados siempre por nuestras acciones, y hoy
podemos hacer algo en favor de un adulto mayor para cambiar esa realidad,
podemos concientizar dentro nuestras familias respecto al trato que les damos,
porque ellos necesitan ser partícipes activos en cualquier ámbito, necesitan
opinar, y tomar decisiones, y si conocemos de algún caso de maltrato debemos
denunciar y frenar la violencia, debemos revalorizar todo el aporte que ellos
dieron mientras fueron jóvenes, reconocer aquel esfuerzo y aprovechar su
experiencia, es cuestión de principios y valores esenciales que caracterizan al
ser humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario