miércoles, 27 de junio de 2018

DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ


15 DE JUNIO, DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ
Autora: Sheyla Edelin Terrazas Chávez
ABOGADA Defensora de los Derechos Humanos

Las/os Adultos Mayores, llegan a una edad donde presentan ciertas limitantes respecto a su capacidades físicas y cognitivas, pero en ningún momento pierden sus derechos o deben dejar de ejercerlos, al contrario, debemos procurarles una vida digna, llena no solo de condiciones de sobrevivencia optimas para su salud, sino de afecto y compañía. La situación de vulnerabilidad de esta población es latente, lo demuestran las 3.509 denuncias por maltrato registradas en las Defensorías del Adulto Mayor en Cochabamba durante la gestión 2017, todos hemos conocido un caso de maltrato cercano, un familiar, un vecino, un conocido; lo que es lamentable, porque hablamos de seres humanos en indefensión.
La Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 66/127, designa el 15 de junio como: Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”, para expresar a nivel internacional la lucha contra todos los actos de maltrato a los adultos mayores, y no debe ser solamente esta fecha en la que como seres humanos, repudiemos los actos que dañan y denigran a personas en situación de vulnerabilidad, también debemos dar ejemplos de inclusión, de participación en escenarios de prevención contra el maltrato y toda forma de discriminación.
La Constitución Política del Estado en su Artículo 67 parágrafo I establece: “Además de los derechos reconocidos en esta Constitución, todas las personas adultas mayores tienen derecho a una vejez digna, con calidad y calidez humana”. Por ello, en Bolivia, el 1º de mayo de 2013, fue promulgada la “Ley General de las Personas Adultas Mayores” (Ley No. 369), establece que una persona es considerada adulta mayor a partir de los 60 años, esta norma es proteccionista de derechos y garantías para las personas adultas mayores, destaca el DERECHO A UNA VEJEZ DIGNA, y el TRATO PREFERENTE EN EL ACCESO A SERVICIOS.
Un vejez digna implica que una persona adulta mayor tenga pleno goce y ejercicio de sus derechos, especialmente en su salud, en el acceso a una vivienda, una alimentación adecuada, la práctica de actividades recreativas, condiciones de infraestructura, la inclusión en escenarios de toma de decisiones, de participación con respeto y tolerancia, sin discriminación y sin maltrato de ningún tipo. Algunas de estas prerrogativas son atendidas, por ejemplo, a través de la Renta Universal de Vejez, la otorgación de subsidio alimentario y el acceso a viviendas de interés social, este último que desde mi punto de vista no esta siendo gestionado de forma adecuada, porque no hay la atención, ni la información, ni la gestión por parte de los Gobiernos Autónomos Municipales, ni del Gobierno Central, tampoco existen espacios de participación.
El trato preferencial es la prioridad y consideración que debe darse a personas en situación de vulnerabilidad, en razón de su situación desfavorable frente a otras personas que no lo necesitan, es decir, damos trato preferencial a las personas adultas mayores cuando les cedemos el asiento en el autobús, cuando se les hace descuentos en el pago de impuestos y en el transporte público, cuando se les da atención prioritaria en centros de salud, en instituciones bancarias, instituciones públicas y cuando son tomados en cuenta para la toma de decisiones, como un aporte significativo para la sociedad.
En cuanto a los servicios públicos y privados, son el segundo vulnerador de derechos a esta población porque no otorgan un buen trato, con calidad y calidez humana, o finalmente no les brindan los servicios básicos de subsistencia; resulta primordial brindar afecto y paciencia, con empatía y amabilidad, recuerdo que  alguna vez me tocó exigir trato preferencial por un adulto mayor en una institución pública, en la que había una larga fila, y que por su vulnerabilidad no se atrevió a reclamar, quede sorprendida porque el servidor público solo se excusó diciendo que no se había dado cuenta y la gente se quejaba porque ese adulto mayor fue atendido con trato preferencial; seguramente muchas otras personas han actuado en defensa de un adulto mayor frente al servicio público, nos falta desarrollar empatía, especialmente en las personas jóvenes, no basta con ser profesionales o tener títulos colgados en la pared, también hay que ser humanos.
Finalmente, la sociedad es el tercer vulnerador de derechos; en la calle, muchas personas suelen invisibilizar o ignorar a un adulto mayor, hay muchos adultos mayores en situación de indigencia, ellos con seguridad no cuentan con un documento de identidad, y por ende no pueden ser beneficiados ni con la renta de vejez, ni con el subsidio alimentario, tampoco pueden ir a tramitar su identidad, porque no hay acompañamiento de las autoridades competentes.
En Cochabamba, existen 10 centros de adultos mayores o asilos, uno de administración directa, que es el centro “CARAMARCA” y dos de administración delegada, que son los asilos SAN JOSE con becas alimenticias y el asilo BUEN PASTOR, en tanto en Cercado existen 7 asilos privados, siendo el Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES) la autoridad responsable de velar por la infraestructura, alimentación y personal especializado,  esta institución pública es un órgano operativo y desconcentrado de la gobernación, depende directamente del gobernador y tiene dependencia funcional de la Secretaría de Desarrollo Humano e Integral.
Cualesquiera sean los escenarios donde una persona adulta mayor sufra maltrato de cualquier tipo, debemos reflexionar al respecto, especialmente si somos uno de los vulneradores, pensemos que un día nos tocará ser maltratados, ignorados, olvidados y quizá abandonados. Seremos juzgados y recordados siempre por nuestras acciones, y hoy podemos hacer algo en favor de un adulto mayor para cambiar esa realidad, podemos concientizar dentro nuestras familias respecto al trato que les damos, porque ellos necesitan ser partícipes activos en cualquier ámbito, necesitan opinar, y tomar decisiones, y si conocemos de algún caso de maltrato debemos denunciar y frenar la violencia, debemos revalorizar todo el aporte que ellos dieron mientras fueron jóvenes, reconocer aquel esfuerzo y aprovechar su experiencia, es cuestión de principios y valores esenciales que caracterizan al ser humano.

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