“SALAY COCHABAMBA”, ZAPATEADITA PARA EL MUNDO
| FUNDADORES CREADORES DEL SALAY |
Luego de una tarde deportiva a fines del
año 1986, surge la idea de cambiar de danza, anteriormente eran parte de los
Tinkus San Joaquín, el grupo sugiere que esta sea diferente, más alegre y fuera
de lo común. La idea va gestándose por varias semanas sin poder concretar la
misma. Esta decisión de cambio surge a causa de que la danza del Tinku se había
proliferado demasiado en toda Cochabamba, y era muy común.
Entre los meses de
marzo y abril de 1987, Jaime Tapia socializó con el grupo que su primo sabia
bailar otro tipo de danza que no era conocida en Cochabamba, esta danza se
denominaba k’ara moqos y tenía ciertas particularidades en la gracia del baile,
esta noticia es bien recibida por el grupo de amigos que siempre compartían,
solicitándole a Jaime que interceda ante su primo para que realice una
demostración de la danza.
Llegó el día de la
demostración, en medio de risas y diversión, el amigo invitado empezó a referir
las características del baile, tipo de vestimenta y otros aspectos
concernientes a la danza. Mientras realizaba la demostración, el invitado fue
tarareando una canción: “Muerta te quisiera ver Salay…”, la manera de bailar, movimientos
graciosos, zapateo sencillo y brincado, causó mucho interés entre el grupo de
amigos, pero la inexistencia de la música ideal para la demostración se
postergó.
Luego de esa
pequeña referencia, se quedó en realizar una próxima reunión teniendo la música
adecuada, para lo cual Edwin Camacho se comprometió en llevar el Long play de
los Hermanos Gutiérrez con la pieza “Salay”, para el siguiente encuentro.
FUNDACIÓN
El sábado 11 de abril de 1987, en el domicilio de la
familia Tapia Jiménez, en la zona Jaihuayco, luego de un ensayo del nuevo
conjunto se designan comisiones para investigar sobre la vestimenta de la
región y el nombre de la nueva agrupación.
El acta de fundación realizada en un
cuaderno común, se identificaba la casa de Doña Senobia Jimenez y José Walter
Tapia. Entre los fundadores se encontraban: Raymundo Illanes Vidal, Edwin Camacho
Medrano, José Carrasco Pérez, Juan León Yapura, German Cardona Reque, Rubén
Siles Huari, Hernán Cruz Vargas, Emilio Murillo Nava, Jaime Tapia Jiménez.
Después de la primera fundación, la
agrupación no tenía nombre, los integrantes de manera consensuada pensaron en
asignar el nombre “SALAY” siendo la palabra que daba título a la canción con la
que se ensayaba. Con el pasar de los días se pensó también en tomar en cuenta
el nombre “SALAQUE”.
SALAY o SALAQUE
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| Sonia Loza |
El nombre “Salay” tuvo mayor acogida,
principalmente por las mujeres quienes fueron las que más clamaron por el
nombre “Salay”, en especial de: Beatriz Rodríguez, Gloria Rodríguez, Ruth
Caballero, Albina Cámara, Consuelo Montaño, Elizabeth Montaño, quedando elegido
o ganador el nombre de “Salay” propuesto por los miembros fundadores.
Marcelo Revollo Zelaya, actual Secretario
de Cultura de la Fraternidad Artística y Cultural Salay Cochabamba explica “
SALLA significa enamorada, novia, pero como otras palabras quechuas que
terminan con el uso de la ´y´ se sobre entiende una connotación de propiedad,
con respeto, con cariño o amabilidad, en este entendido el adjetivo –Sallay-
tendría un sentido como: Amorcito. Vidita, dando referencia a la pareja de
amorosa”.
Como en toda institución se toma la
decisión de conformar y posesionar a la primera mesa directiva, denominándose
oficialmente “Fraternidad Artística y Cultural Salay”. El primer directorio
estuvo conformado por; Edwin Camacho Medrano, vicepresidente Joaquín Coca,
secretaria de hacienda Patricia Montaño, secretario de actas y conflictos José Carrasco
Pérez, secretario de prensa y cultura Julio Illanes Vidal, vocal Beatriz
Rodríguez García.
A finales del mismo año 1987, al tener
conocimiento de la creación de otros grupos similares se cambia de nombre al
actual “Fraternidad Artística y Cultural Salay Cochabamba”.
Con la
molestia generada por la creación de la agrupación “Salay Parotani”, la
asamblea de fraternos decide proteger el nombre asignado a la Fraternidad en
sus inicios, dos años más tarde en 1990, vuelve a suceder la aparición de otra
agrupación con el denominativo “Salay San Simón”, entonces, la asamblea decide
interponer un recurso legal ante esta agrupación para que estos no utilicen el
nombre “Salay” siendo que la Fraternidad se encontraba registrada en la
Asociación de Conjuntos Folklóricos de Quillacollo y el nombre de la misma se
constituye de carácter “original de la Fraternidad” . Luego
de las instancias correspondientes se logra hacer respetar el nombre y aquella
agrupación cambia su denominativo a “Salaqueada San Simón”.
Con el
pasar de los años, surgen otras agrupaciones que adquieren el denominativo
“Salay” de forma incontrolable, no sólo en Cochabamba, sino en el resto del
País y fuera de las fronteras como: España, Buenos Aires, Sao Paulo, Virginia,
etc.
PRIMERA PRESENTACIÓN
La primera
presentación fue en la Festividad de la Virgen María de Urkupiña el año 1987,
en la primera y segunda promesa (convite), que factor económico se ingresó con
la ayuda de una amplificación que iba tocando los huayños durante el recorrido.
El 14 de agosto de 1987 se concreta
oficialmente la primera demostración del baile “Salay” con la participación de la fraternidad, en primera
instancia se bailó en un solo bloque, pero por la cantidad de componentes (cien
aproximadamente), no se llegaba a escuchar la música en la parte delantera, se
decide conformar dos bloques. Así se podía escuchar los acordes de la
banda de músicos militares tarateños,
instruidos en el regimiento CITE.
Luego de varias
presentaciones, la fraternidad causó sensación en la población, el entusiasmo,
alegría y sobre todo las zapateadas sincronizadas en cada uno de los pasos,
fueron conocidos como “los rompe pisos”. Para la presentación de la festividad
de San Joaquín, el éxito fue mayor, ya que la fraternidad tiene su origen en ese
barrio de la zona sur de Cochabamba.
Actualmente,
la palabra “Salay” que en el principio fue el nombre que se asignó a la
agrupación que fundó la Fraternidad
Artística Cultural Salay” es utilizada convencionalmente para referirse al
estilo zapateado de bailar una creación musical en ritmo de huayño.
El “Salay” combina distintos tipos de
zapateos; Anzaldo, Mizque, Rqaypampa, kalampampeo de Mizque, pero también de
regiones del Norte de Potosí como; Uncia, San Pedro, Toro Toro, etc. Regiones quechua
parlantes de Bolivia y del cono sur de Cochabamba: Simple, doble, múltiple,
acompañado de la expresión corporal y la difusión de la alegría.
“El zapateo tiene un sonido seco, su forma original es la de un
zapateo doble y al ritmo de las composiciones musicales. Conserva la intención
de ser ejecutada: Mostrar entusiasmo y alegría de bailar con su pareja o con la
persona que idealiza a serlo, la habilidad de zapatear es una manera de
coqueteo que llama la atención de la persona que se corteja. Hombres y mujeres
se esmeran por zapatear para ser vistos por quienes están atraídos y cuando lo
logran la posibilidad del amor queda abierta. En muchos casos se ve la
felicidad de parejas que juntos zapatean y se cortejan continuamente danzando al
ritmo del Salay” Explica sutilmente Marcelo Revollo Zelaya.
La Fraternidad Artística y Cultural Salay Cochabamba, quien es la
primera en su género y ritmo, trata de mantener actualmente la forma original
de la danza surgente en el año 1987, treinta años después, cada presentación es
admirada por toda la población, considerada en la actualidad “El baile
sensación”.
En la danza, hombres y mujeres ejecutan las palmas, que son
aplausos que conllevan una intención: Animar a su pareja de baile o a la gente
que está de espectador, misma acción se encuentra en la cueca, durante el
zapateo. Cada quien expresa entonces, el sentimiento de incentivar a la alegrías
de quienes van danzando y al mismo tiempo de los espectadores.
La expresión corporal de la danza tiene una relevancia importante,
el “coqueteo” en las mujeres consiste en cánticos de las canciones
interpretadas, gestualidades de seducción, movimientos cadenciosos de la pollera,
dejando ver a momentos los centros y de forma moderada el fuste, este galanteo
no estaría completo sin la ejecución del zapateo en redoble, de sonido seco y
firme.
Los hombres también realizan el coqueteo hacia las mujeres, además
de las gestualidades, los gritos de ánimo, están los cánticos, las palmas, el
zapateo y el uso de su sombrero “Sacarse el sombrero en señal de respeto”.
FUNDADOR SALAY
COCHABAMBA Edwin Camacho Medrano
“Escuchar el ritmo
del salay genera una emoción muy grande, prácticamente es sentir que la música
está entrando para poder después bailar, al escuchar uno se expresa bailando,
entra con sentimiento la música y sale en la danza, toda esa expresión. Es una
gran alegría y satisfacción que hace treinta años un grupo de amigos creamos
esta danza y no pensamos que iba llegar a tanto y crezca de esa forma, es una
inmensa alegría, es un sentimiento indescriptible saber que hemos sido parte de
ese proceso tan lindo que ha llegado a todos los confines del mundo”
FUNDADORA SALAY
COCHABAMBA Sonia Loza Navia
“Para las mujeres
el bailar es demostrar la delicadez, la sutileza la elegancia la sencillez de
la mujer kochala, para mi bailar salay es un sentimiento fuerte, expreso ahí el
gran amor que tengo a esta danza. Para empezar es importante tener sentimiento,
porque para zapaterar quien sea lo puede hacer, pero tienes que sentir la
música, sentir el amor y es ahí donde expresa naturalmente el zapateo. Siento
un gran amor por esto, porque bailo desde los ocho años, al ver que la querida
Fraternidad Salay Cochabamba ha crecido me siento muy orgullosa, porque hace
revivir emociones y sentimiento encontrados donde puedes expresar toda una vida
y seguiré bailando hasta donde la vida me deje”.
FUNDADOR SALAY
COCHABAMBA German Cardona Reque
“En ningún momento
nosotros hemos pensado que se iba magnificar esta danza del salay, lo único
que nosotros queríamos hacer como amigos
de barrio en la zona de Jaihuayco era diversificar, innovar, de eso se
caracterizó especialmente la plazuela Marcelo Quiroga Santa Cruz, porque
inicialmente fuera de los caporales, los tinkus, después de bailar cinco o seis
años dijimos algo nuevo tenemos que crear. Al calor de la música y el ritmo que
nos gustó mucho, decidimos hacerlo y hoy en día nos sentimos muy contentos, orgullosos
y emocionados al ver como la danza ha ido creciendo, gracias a Dios se está
haciendo gestiones para proteger y cuidar, como bolivianos tenemos que defender
que esta danza es 100% cochabambina, 100% boliviana. Ver como en el mundo, en
países importantes, Europa, Estados Unidos hay filiales de Salay Cochabamba,
pero es importante solicitamos se mantenga la identidad, la esencia del baile,
el zapateo, coqueteo, galanteo y el amor a la danza”.

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