jueves, 21 de junio de 2018

UN DIABLO FUNDADOR DE LOS SAMBOS CAPORALES


José Luis Mena Fernández "p’ lucho"
UN DIABLO FUNDADOR DE LOS SAMBOS CAPORALES

El año 1975, causó sensación la llegada de un grupo de jóvenes de la ciudad de La Paz con la danza de los Caporales, quienes fueron invitados por el conjunto negritos centralistas, dentro de los integrantes se encontraba el famoso "Tataque Quisberth", el ritmo, pasos y vestimenta fueron la expectativa en la entrada del carnaval de ese año.
José Luis Mena Fernández llamado por lo amigos "p’ lucho" se impresionó del ritmo de los caporales, amante y devoto de la Virgen del Socavón integrante de la Diablada la Fraternidad ya por varios años, pero justo el carnaval de 1975 llegó a ser el último de la tropa de diablos, al verse sólo en la última fila fingió un malestar en el cuerpo, se salió y vio la entrada del carnaval, al ver la danza de los caporales ingresar por el recorrido, se propuso organizar un nuevo conjunto, significaba un gran reto, pero seguro por la fe a la Virgen que era quien le guiaría y le daría fuerza, ya que el nuevo conjunto bailaría por ella y destacaría al carnaval de Oruro.

 La intención de formar el grupo fue socializado a los amigos del grupo "The mads", muy conocidos en la época, en la fiesta carnavalera del año 1975 en el local "Black Hourse" ubicado frente a la radio el Cóndor en la calle Junín entre 6 de Octubre y Soria Galvarro, "p’ lucho" pregunto si vieron al grupo de caporales que causó sensación en la entrada, mucho vieron y comentaron al respecto, es ahí donde nace la idea de crear los Sambos Caporales.

"Se me grabaron dos o tres pasitos, esas épocas estaba de moda los Náufragos, Safari y al ritmo de esa música de entonces quise apropiar los pasos de los caporales que vi y mis amigos también, de esa manera nació la idea de poder organizar en Oruro el grupo de Caporales que no había hasta el momento"

La idea inicial era dirigirse a la ciudad de La Paz, averiguar y buscar a alguna persona que bailaba caporal e invitarle que vaya a Oruro para que enseñe un domingo los pasos, "había idea de lo que habíamos visto en el carnaval, pero necesitaríamos alguien siempre que nos guíe o enseñe otros pasos. Los amigos al ver que era en serio mi idea de crear un conjunto, los once con quienes había hablado de mi grupo me dejaron sólo al último, parece que sus esposas no les dejaron, pero hice una promesa a la virgencita, que con ayuda de ella si se podía hacer el conjunto para ella y para Oruro"
Meses después se presentó Héctor Llanque a las oficina del Banco Nacional, donde trabajaba p’ lucho, referido por el dueño de la disquera Heriba, preguntando si es cierto que tenían la intención de crear un grupo de caporales, "bastó una palabra para que me diga que él participó de la danza de los caporales en la ciudad de  La Paz, ése momento sin pensar más programamos una reunión en la casa de Jorge Beltrán y organizar los pormenores, llevé a dos compañeros de la oficina Guillermo Sempértegui y Jorge Urquidi, llame a otro amigo Ruperto Moscoso y una señora de Paredes conmigo éramos cinco y Héctor Llanque trajo a otro señor Quezada".
José Luis Mena

Los primeros ensayos se realizaron en la casa de Héctor Vásquez Vistas (Barrio Obrero - Montecinos y 6 de Agosto), quien junto a su familia apoyaron bastante al conjunto, no falto la motivación de Walter Barriga, entonces director del Liceo Oruro Vespertino, quien prestó la bocina amplificador. Las puertas siempre estaban abiertas para todos, los ensayos luego fueron en el patio del Colegio Ignacio León. El siguiente paso era presentar una carta a la Asociación de Conjuntos del Folklore para que acepten ingresar en el carnaval siguiente. Al inicio el presidente de la ACFO Damián San Martín, pusieron observaciones indicando que era muy tarde, porque ya se aproximaba el primer convite, Abelardo Espinoza fue el primero en oponerse a la participación del nuevo conjunto, ya que él era el presidente del conjunto negritos centralistas, que el mismo año cambiaron de danza y se convirtieron en Caporales Centralistas.

En el primer convite participaron quince hombres y dos mujeres (Jorge Urquidi, Guillermo Sempértegui, Ruperto Mosocoso , Héctor Llanque, N. Quezada, Sra. de paredes, Adela Saca, Edith Espinoza, Raúl Gamboa, Vicente Salas, Hugo Escobar, Waldo Tolaba, Rolando Bellota, Walter Barriga, Francisco Castelo, Pedro Salinas y José Luis Mena), pero para la aprobación del ingreso a la ACFO se presentó una lista ficticia de cuarenta nombres y una fecha de fundación de mayo, lo cual la lista y la fecha eran falsas, sólo fue para la aprobación del ingreso al carnaval de 1976 junto a la banda de la guardia que realizaba sus retretas todos los jueves en la plaza principal 10 de febrero. Entonces había algunas bandas de La Paz que ya tocaban el ritmo de caporal y para el primer ingreso se adaptó otras como;" El Quirquincho", "Colegiala" y otras cumbias.

La idea inicial para el nombre del conjunto fueron varias; Reyes de la Tuntuna, Danzarines de la Saya y otras, luego "p’ lucho" revisó el diccionario donde pudo identificar la palabra y su significado correcta del ZAMBO; Individuo nacido del mestizaje de negro africano e indígena americano, conocedores del origen del caporal a raíz de la presentación de un conjunto de la Saya en la que aparece representado este personaje guiando la tropa de los afros, de esta manera "p’ lucho" cambio  la Z por la S y le llamó “SAMBOS CAPORALES”.

Luego del primer convite había la necesidad de tener la imagen de la Virgen del Socavón, conocedores que una imagen de la Virgen no se tiene que comprar, sino cambiarlo o debería ser regalado, un día aparece en el domicilio de José Luis Mena "p’ lucho" don Jorge Alcocer, indicando que tenía la imagen de la Virgen en su domicilio cerca a la ranchería, Alcocer fue quien regaló la imagen al conjunto Sambos Caporales, pero había una condición, si el conjunto no tenía una duración mínima de dos años, la imagen volvía nuevamente a propiedad de Jorge Alcocer. Desde ése momento se desarrollaron las veladas con el apoyo de familiares y danzarines.

Al inicio de los ensayos percataron que no había ninguna mujer, una velada aparece una señorita junto a su madre, ésta última pregunta por el presidente del conjunto para pedirle que su hija quiere participar del nuevo conjunto, una  vez identificándose "p’ lucho" acepta de manera rápida y feliz porque era la primer mujer inscrita en el conjunto, aprovechando el momento se nombra inmediatamente a la señora Adela Saca junto a su esposo  lo primeros pasantes de los Sambos.
Para el primer convite el uniforme fue pantalón negro o azul y camisa blanca, se compró cordel nylon del mercado, se cortó palo de escoba y  se elaboró los chicotes. La característica inicial del conjunto fue el sombrero grande doblado a la derecha con una araña negra. El primer convite, por la emoción, cambiaron el recorrido subiendo la Ayacucho, la gente al escuchar el ritmo caporal corrían a ver el nuevo conjunto.

"Llegar a los píes de la Virgencita ese día fue una satisfacción, felicidad de haber cumplido con algo, que realmente yo si sé que la virgencita nos ayudo".

El primer año fue presidente José Luis Mena Fernández "p’ lucho", pero había la necesidad de contar con un asesor,  es así que se invitó a Omar Torrez Reque quien el segundo año del conjunto se le nombró presidente y "p’ lucho" se quedó como jefe de danza y tesorero. Los trajes de los primeros años lo confeccionaron dos hermanos que eran costureros. De los quince fundadores del primer convite para carnaval se pudo participar con cuarenta y cinco danzarines, entre ellas siete mujeres, para el primer carnaval de los Sambos Caporales de 1976.

"Me acuerdo que inventamos un paso muy bonito, elevamos el pie hasta arriba y saltábamos alto, la gente con emoción nos aplaudía, era nuestro estilo de baile, dábamos una patada al aire y caímos de rodillas, era un pasos sensación, poco a poco se acoplaron muchos jóvenes y chicas hermosas"  Francisco Castelo.

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