miércoles, 20 de junio de 2018

MADRE A LOS TRECE AÑOS


MADRE A LOS TRECE AÑOS

Ruth, se sienta en uno de las banquetas del Hospital Benigno Sánchez en Villa Moderna Quillacollo, esperando el servicio de orientación en salud sexual y reproductiva ha encargo del médico del bono Juana Azurduy. Mirada perdida y preocupante, se nota por el nerviosismo que demuestra sus manos, agarra una bolsa plástica que envuelve un folder de sus documentos que utiliza para sus consultas en el hospital.

Una vez ingresando al consultorio de Atención Integral Diferenciada a Adolescente y Jóvenes (AIDAJ), ella no sabe por qué le enviaron ahí, pero su comunicación se hace difícil, ya que su lengua materna es el quechua y se comunica muy poco en castellano, intercambiando entre ambas lenguas explica que el médico le había enviado a ése servicio pero aún no sabe el motivo.

Se inicia el proceso de orientación, lo primero que se le pregunta es la edad - ella indica 17 años cumplidos en febrero pasado. La segunda pregunta es por qué te enviaron a orientación, ella responde que recién tuvo su hijo y que el doctor responsable del bono le dijo que tiene que cuidarse y que vaya ahí para que utilice un método.

Una vez que se le pregunta cuánto tiempo tiene su bebé, ella logra algo de confianza e intenta explicar entre quechua y castellano, que su hijo quien nació tiene casi dos meses, estaba un poco delicado, es por eso que no lo trajo con ella, indica que su bebé es muy enfermizo, nació de siete meses y se encuentra al cuidado de su mamá que vive con ella en la zona norte de Quillacollo.

Ruth, es del valle bajo de Cochabamba - Ayopaya, identifican que sólo lleva un apellido, el de la madre y que no sabía quién era su padre. Nos cuenta que sólo estuvo hasta tercero de primaria, indica también que no sabe leer ni escribir bien, pero conoce el dinero y sabe realizar sumas y restas sencillas, sólo escribe su nombre y sabe firmar.

Le preguntamos por el papá del bebé, nos indica que es su marido, que se había casado hace tres años atrás (a los 14 años), es también de su pueblo y en la actualidad trabaja de albañil con su padrino en obras en diferentes lugares de la ciudad. Escuchando lo antecedido, confirmamos que en las zonas rurales es muy común que a temprana edad contraigan matrimonio, pero nos preocupamos por la edad de Ruth (17) y de su marido.

17 AÑOS Y 3 HIJOS
Grande el asombro cuando los indica que se embarazó por primera vez a los 13 años, y que en la actualidad tiene 3 hijos, todos hombres y que los dos últimos niños son muy enfermizos. Indica también que la decisión de concubinarse era de su mamá y sus familiares cuando se enteró de su primer embarazo, pero luego del segundo bebé la obligaron a contraer matrimonio con el papá de sus hijos, que por cierto en la actualidad tiene 32 años, el doble de edad que ella.

El servicio de orientación del consultorio AIDAJ se queda en silencio, las dos proveedoras de salud se miran fijamente a los ojos, intercambia miradas que contienen muchas preguntas que se quedan en la punta de la lengua, pero sobre todo miran a Ruth, madre a los trece, que pasó de la infancia a la adolescencia con la gran responsabilidad de ser madre de tres hijos.

Cuántas niñas, adolescentes y jóvenes no cumplen su ciclo normal de crecimiento psicológico y el normal desarrollo de su cuerpo, que pasan de la menarquía a ser madres a temprana edad, quizás la cultura, o la falta de educación sexual o acceso a programas de salud son los motivos, pero Ruth, representa a gran cantidad de mujeres que suspenden definitivamente su adolescencia para convertirse en madres.

Según las Organización Mundial de la Salud (OMS), la adolescencia es el periodo en la vida de una persona que comprende entre los 10 y los 19 años. En algunos casos la adolescencia se ve interrumpida cuando quedan embarazadas. Y es que, una de cada cinco mujeres en el mundo ya tiene un hijo antes de los 18 años y cada año se producen 16 millones de nacimientos de mamás adolescentes.

Los profesionales en salud indican que la edad apropiada para ser madres es entre los 20 y 35 años, ya que el riesgo para la salud de la madre y el niño es mucho menor. El embarazo es la adolescencia se considera de alto riesgo y conlleva más complicaciones, la adolescente no está preparada ni física ni psicológicamente para tener un bebé y asumir la responsabilidad de la maternidad.

BOLIVIA ES DONDE MÁS EMBARAZOS ADOLESCENTES SE PRODUCEN DE AMÉRICA LATINA
La problemática no recae solamente en la falta de información y educación o acceso a métodos anticonceptivos. Estadísticas señalan que las adolescentes cada vez más son expuestas a ser víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual, violencia de género, violaciones y otros delitos que agudizan el problema de embarazo adolescente. En Bolivia según el Art. 308 del Código Penal está tipificado como “delito violación de niño, niña adolescente, quien tuviera acceso carnal con persona de uno u otro sexo menor de 14 años”.

El más reciente informe de “Estado de la población mundial”, del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), señala que la tasa de natalidad en mujeres entre 15 a 19 años es Bolivia es de 116 por cada 1.000 mujeres. Mientras que el promedio regional de partos en adolescentes es de 77 por cada 1.000. Además señalan también, que el porcentaje de mujeres entre 10 y 19 años que ya son madres o se encuentran embarazadas oscila entre el 18 y el 23%, especialmente en lugares rurales pobres.

ENTRE LA APROBACIÓN Y EL DELITO
El problema de embarazos adolescentes es también cultural en el mundo entero, incluyendo el nuestro, aprueban los embarazos precoces, así es como muchas jóvenes aún sin estar preparadas se convierten en madres. Pero también es un problema cultural por la desinformación o la creencia de mitos que a la larga traen problemas.

Aunque las relaciones sexuales entre dos jóvenes no se consideran un delito, en el caso de Ruth es diferente. El abogado constitucionalista Iver Pereira explica “En la legislación boliviana, una persona de 18 años puede contraer matrimonio sin autorización de los padres. Sin embargo existen excepciones para contraer matrimonio desde los 16 años con autorización judicial y/o de alguno de los padres. Sin embargo en casos donde existe abuso sexual y como consecuencia de ella un embarazo, en menores de edad, se puede solicitar la interrupción del embarazo por las características de minoridad”.

Resolver el conflicto por la vía matrimonial entre el abusador y la abusada sexual, resulta ser contrario a la norma pero no a las costumbres. No sólo en el área rural, sino incluso en el área urbana, porque de por medio está no ser estigmatizada en la dignidad de la mujer. En algunos casos son los padres de la adolescente quienes se responsabilizan y deciden sin trámite alguno poner el apellido de los padres, haciendo aparecer como si fuera hermana o hermano de la verdadera madre. Asevera Pereira.

AUMENTA LA COBERTURA A MENORES DE 15 AÑOS
En días pasados la ministra de salud Ariana Campero, informó que se remitió un proyecto de modificación a la Ley N° 475, referida a las Prestaciones de Servicios de Salud Integral, con el objetivo de ampliar las atenciones en el área de salud sexual y reproductiva de la mujer boliviana sin importar su edad.

La Ley N° 475 sólo establece el derecho de atender gratuitamente en estas prestaciones de salud sexual y reproductiva a mujeres de 15 a 49 años. Ahora, con esta propuesta que hizo la ministra Campero, se busca la ampliación universal para todas las mujeres, donde incluye también la entrega de métodos anticonceptivos, de barrera, hormonales (píldoras, inyecciones o implantes subdérmicos) o métodos definitivos.

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